¡Alerta en Santiago! Un Recorrido por la Contaminación Oculta de Nuestros Ríos

 

¡Alerta en Santiago! Un Recorrido por la Contaminación Oculta de Nuestros Ríos

¡Hola a todos los que creen en un Santiago más limpio y verde! Soy Obal Urena Sosa, y hoy los llevaré a un viaje impactante por las entrañas de nuestra ciudad, revelando cómo la contaminación asfixia nuestros ríos y cañadas. Lo que verán me dejó sin palabras y nos obliga a reflexionar sobre la responsabilidad que tenemos con nuestro entorno.

El Arroyo de Pontezuela: Un Nacimiento Sorprendente y un Recorrido de Descuido

Todo comenzó en Tamboril, donde nace el arroyo de Pontezuela. Noté un agua tan oscura que me impulsó a investigar. Me adentré en la misma calle de Los Rieles y, a pesar de la belleza de la zona, la realidad de la contaminación se hizo presente. Vi animales acercándose a beber y ensuciando el agua, pero el problema es mucho más profundo: la proliferación de alambradas y empalizadas ilegales por doquier. Parece que en la República Dominicana no hay autoridad que controle estas construcciones irregulares.

Sin embargo, la mayor sorpresa fue encontrar el nacimiento de Pontezuela: ¡una hermosura! Un lugar donde el río nace limpio y majestuoso, un verdadero oasis. Pero esta belleza es efímera. Poco después, el riachuelo comienza su travesía, y con ella, la contaminación a manos de las comunidades que viven en sus alrededores. La falta de conciencia es alarmante.

El Río Licey: Seco, Contaminado y Olvidado

Mi viaje me llevó a Tamboril para ver el Río Licey, y la sorpresa fue desagradable: el río estaba seco, lleno de basura y contaminado. Es increíble ver cómo un río tan importante está represado en una de sus áreas, impidiendo su flujo natural. Kilómetro tras kilómetro, la imagen se repite: río seco, basura, y más basura. Incluso en la zona del Arenoso, conocida como "la memoria del perro", la situación es insoportable. Cada puente, cada rincón, es un vertedero.

Esta es la triste realidad de una sociedad que arroja basura en sus ríos como si fueran un basurero personal. Es una mala costumbre arraigada en Santiago y el Cibao que debemos erradicar.

La Ceiba y el Aeropuerto: Una Bienvenida Contaminada

Luego, me dirigí al Monumento a la Ceiba, en la misma calle que conecta Tamboril con Gurabo. Aunque este árbol es un símbolo de la naturaleza y sigue creciendo a pesar de todo, la falta de conciencia ambiental es evidente a su alrededor.

Finalmente, llegué al Aeropuerto Internacional del Cibao. Y, ¿qué creen? Toneladas de basura en sus alrededores. ¡Esto es lo primero que ve un turista al llegar a Santiago! Es una vergüenza que sigamos dando esta imagen.

Cerca de allí, en Licey, visité otro puente. Al principio, un lado parecía limpio, pero al girar, la cosa empeoró drásticamente. El río Licey parece haberse convertido en un vertedero, con montañas de basura que se extienden a lo lejos. Es una comunidad de "puercos" que arrojan sus desechos sin importarles el daño que causan. Me pregunto hasta cuándo seguirá esta situación.

En cada afluente de Licey, la basura es omnipresente. Aunque hay letreros que piden "por favor no tirar basura", la realidad es que la gente los ignora.

Autopista Duarte y Villamaría: El Colmo de la Irresponsabilidad

Mi recorrido culminó en la Autopista Duarte, cerca de un "chinchorro" (colmado) donde los lugareños arrojan basura sin control. Luego, en la Autopista Duarte, específicamente en Canabacoa, me encontré con una cantidad increíble de basura. Es el Río Arcoíris de Puñal el que arrastra todo este plástico y desechos, dejando un paisaje desolador.

Finalmente, en Villamaría, el arroyo comienza limpio, pero al adentrarme, el hedor a aguas negras y la contaminación se hacen insoportables. Descubrí una cloaca vertiendo directamente al río, una imagen cinematográfica de la irresponsabilidad humana. Esto es inaceptable, y por esta clase de "sinvergüenzadas" fue que inicié este movimiento.

¡La Lucha Continúa!

Es increíble que la comunidad no se queje de esta situación. Mientras yo grababa, pude ver a la gente hablar en medio de un hedor insoportable. Esta es la triste realidad de la cañada de Olla del Caimito, que ya les he mostrado en videos anteriores.

No hay problemas en el país, si hubiera... ¡pero los hay, y son enormes! Espero que, al ver este video, la gente tome conciencia. Les extiendo una invitación a venir conmigo a recorrer estos afluentes para que vean que no estoy mintiendo. Mi único deseo es el bienestar de mi ciudad, Santiago de los Caballeros, del Cibao y de toda la República Dominicana.

¡Nos vemos en el próximo video! ¡Suscríbanse al canal y no permitan que sigamos perdiendo y envenenando nuestros afluentes!


Comentarios

Entradas más populares de este blog

Un Viaje en el Tiempo: Descubriendo las Ruinas de Santiago Viejo (y a la Familia Beniol)

¡Alerta en la Charca! El Relajo de la Pandemia y la Contaminación Continúa

La UASD Recinto Santiago: Entre Naturaleza, Historia y un Preocupante Misterio